Si tienes una tienda en Shopify y sientes que “está todo bien” (productos, diseño, precios…), pero el rendimiento del tráfico orgánico no está siendo como esperabas, podemos ayudarte con algunas nociones básicas. Muchas veces se piensa que si una tienda no despega es por falta de catálogo, o falta de publicaciones, pero la causa suele estar en pequeños (grandes) detalles que hacen la diferencia a la hora de captar usuarios en buscadores.
En nuestro día a día, vemos que el SEO en Shopify suele avanzar cuando se afinan una serie de ajustes que hacen dos cosas: que Google entienda mejor qué vendes y qué páginas son importantes, y que cuando alguien te encuentra, tenga más motivos para hacer clic.
Un error común: colecciones sin capacidad de posicionamiento
En Shopify, las colecciones son tu “escaparate” para Google: si están bien planteadas, te traen tráfico con intención de compra, si no lo están pasa lo típico: solo posicionas por marca o por algún producto suelto, pero no consigues visibilidad estable por categorías.
Es habitual ver colecciones como “Novedades”, “Destacados”, “Temporada” o “Top ventas” porque suenan bien y ayudan a organizar la tienda… pero eso no coincide con cómo busca un cliente en Google. Un cliente no suele buscar “destacados”; busca “botas barefoot”, “sandalias minimalistas” o “regalos personalizados para empresas”.
Ambas sensibilidades pueden coexistir en nuestra tienda (una más pensada en navegación y “escaparate”, y otra más pensada en conectar con consultas de usuarios en buscadores), pero deben estar bien planteadas técnicamente.

Aquí suele verse el problema de un vistazo: colecciones creadas para “orden interno” o campañas puntuales mezcladas con categorías que de verdad podrían posicionar. Además, es común encontrar colecciones con muchísimos productos (un “cajón de sastre”) y otras con muy pocos o incluso vacías, de esa forma a Google le cuesta entender cuál es la página importante para una búsqueda concreta.
Cómo solucionarlo: evaluar tu catálogo permanente y estacional y definir colecciones pilar que cumplan dos condiciones: tienen demanda real y son categorías que te interesa vender.
Un ejemplo de solución teórico: ordenar la tienda con una lógica fácil: colección principal → subcolecciones por intención. Por ejemplo, en calzado, desde “Zapatillas barefoot mujer” tiene sentido bajar a “para caminar”, “para entrenar”, “para pie ancho”, “con suela fina” o “para invierno” (siempre que haya catálogo suficiente). Esto no solo ayuda a Google: también hace que el usuario encuentre lo que busca en menos clics.
Y un detalle importante: el nombre importa. No es lo mismo llamar a una categoría “Corporativo” que “Regalos personalizados para empresas”. El segundo habla el idioma del cliente y, además, encaja con lo que se busca.
Ni que decir tiene que lo ideal es evaluar cada tienda y cada marca por separado, entendiendo cómo se organiza su catálogo y su logística, la arquitectura web debe estar 100% personalizada.
El objetivo es conectar con cómo te buscan
De la mano con lo que hemos visto en las colecciones, hay una idea que lo sostiene todo: la estructura solo funciona si está basada en cómo busca la gente. En Shopify es muy fácil montar la tienda “desde dentro” (ordenar, agrupar, etiquetar), pero el SEO empieza cuando esas decisiones se apoyan en qué términos tienen demanda, cómo cambia la intención según el tipo de producto, y qué categorías merecen ser “pilar”.
Por eso es importante hacer previamente un estudio de keywords. Montar categorías y contenidos sin haber comprobado antes cómo busca el cliente es arriesgado, porque puedes acabar con páginas “bonitas”, pero con poca demanda real.
Ahora bien, si la tienda ya está hecha, no pasa nada: nunca es demasiado tarde. Podemos empezar por las búsquedas con más volumen y potencial, detectar qué categorías e intenciones se repiten de verdad en tu sector y, a partir de ahí, construir o reajustar las páginas “pilar” para competir por esas keywords. Primero investigación y priorización (qué atacar y por qué) y, después, estructura y optimización dentro de Shopify.
Los metadatos deben alinearse con tu estrategia
Esto pasa mucho, la tienda puede estar bien, pero en Google el resultado se ve genérico, repetido o directamente vacío.
Piensa en esto: alguien busca “botas barefoot mujer”. Si tu resultado aparece como “Producto | Nombre de la tienda” o “Colección | Tienda”, no está respondiendo a lo que esa persona quiere. En cambio, un título como “Botas barefoot mujer – suela flexible y envío 24/48h | Marca” le da contexto al instante. Y una meta description que añada confianza (cambios fáciles, garantía, envío rápido, fabricación, etc.) puede ser la diferencia entre “entro a mirar” o “paso al siguiente”.
Además, en Shopify es común que, si no se trabaja, muchas páginas acaben con títulos parecidos, lo que dificulta diferenciar bien cada página y reduce el potencial de clic.
Para optimizarlo, lo importante es dejar de tratar el snippet como un campo “de relleno” y empezar a escribirlo con intención. En colecciones, conviene que el título diga claramente la categoría por la que se quiere posicionar. En productos, ayuda mucho incluir un atributo útil (impermeable, ligero, para pie ancho, etc.) y rematar con un elemento de confianza si aplica (envío, cambios, garantía). Y en la meta description, la clave es responder en una frase a “¿por qué comprarlo aquí?”: no hace falta inventar nada, basta con poner lo que de verdad ofreces.
Cuando una tienda ya tiene muchas colecciones y productos, hacerlo uno a uno puede ser lento. En esos casos, nosotros solemos trabajar estos títulos y metadescripciones en bloque con herramientas como Matrixify, que permiten editar el SEO de muchas URLs a la vez (por ejemplo, aplicar una estructura coherente por tipo de producto o por colecciones pilar y luego ajustar lo más importante a mano). No entraremos más en detalle aquí, pero es una opción más técnica y eficiente que explicaremos en otra ocasión.
La Home debe estar bien configurada
Este error es muy común porque en Shopify la home no se edita igual que un producto o una colección. Mucha gente optimiza fichas y categorías… y deja la página principal con un título genérico.
¿Qué pasa entonces? Que Google (y el usuario) no entienden qué vendes.
La home suele ser una de las páginas que más “fuerza” acumula con el tiempo: recibe enlaces, menciones, visitas directas… y se convierte en la puerta de entrada de muchos usuarios. Si el título de la home no dice tu propuesta de valor, estás desaprovechando una oportunidad. Además, en búsquedas de marca o búsquedas más generales, un snippet bien escrito en la home puede marcar la diferencia entre que te elijan a ti o a un competidor.
Para optimizarlo, conviene dejar el título de la home como una frase que responda en 2 segundos a “qué vendes + para quién + qué ventaja tienes”, sin intentar meter 20 palabras clave. Y la meta description debe actuar como una mini presentación. Es un ajuste rápido y, bien hecho, mejora cómo “se presenta” tu tienda en Google.
Ojo con cambiar URLs (handles) en lugar de redireccionarlas
Esto suele pasar por una razón muy lógica: con el tiempo se mejoran nombres, se reestructura el catálogo o se ajustan categorías, y alguien cambia el “handle” (la parte final de la URL) para que quede más bonito. El problema es que, para Google, una URL nueva no es “la misma página”: es otra. Si la URL antigua tenía historia (clics, enlaces, guardados, artículos del blog apuntando ahí), al cambiarla sin redirección se pierde todo ese valor y se crean errores 404.
La consecuencia típica es doble: por un lado se pierde tráfico que ya estaba llegando; por otro, Google vuelve a “reaprender” la página nueva, lo que suele traducirse en bajadas temporales o en que la nueva URL tarde en recuperar posiciones. Y lo peor es que el negocio lo nota pero no lo relaciona con la URL, porque el cambio se hizo “para mejorar”.
Para solucionarlo, la regla es simple: cada vez que se cambie la URL de un producto, colección o página, crear una redirección 301 de la antigua a la nueva. No hace falta complicarse, pero sí ser constante, sobre todo en colecciones pilar y productos que ya estén posicionando o recibiendo visitas. Si se está haciendo una reestructuración, hacerlo con un listado de redirecciones para no dejar cabos sueltos.
Saber en qué búsquedas se posiciona tu producto
Muchas tiendas se fijan solo en “sesiones” o “ventas”, pero se pierden la pieza clave: qué búsquedas están activando tu web, qué páginas se están mostrando, con qué CTR y en qué puntos estás “a un empujón” de entrar en mejores posiciones.
Search Console te permite detectar oportunidades rápidas. Páginas con muchas impresiones pero pocos clics, términos en posiciones cercanas al top o señales de indexación que conviene corregir antes de que se conviertan en un problema mayor.
Para aprovechar la potencia de esta herraminta conviene verificar la propiedad y revisar de forma periódica dos o tres cosas simples para aprovechar todas las oportunidades. En Relevant nos encargamos de configurar, revisar y hacer seguimiento de Search Console (y del rendimiento orgánico) de tu Shopify, traduciendo datos en acciones concretas.
Imágenes: que se vea bien el producto pero que carguen rápido
En ecommerce, las imágenes no son un “extra”: son parte del producto. Son lo que hace que alguien se quede, compare, confíe y acabe comprando. En Shopify, donde la mayoría de visitas llegan desde móvil, una tienda puede tener buen catálogo y buen diseño… pero si las imágenes están mal trabajadas, la experiencia se resiente y el rendimiento también.
¿Qué suele fallar? Principalmente tres cosas:
Peso y el formato: cuando las imágenes están subidas “en bruto” (demasiado grandes o pesadas), el usuario entra en una colección con decenas de productos, hace scroll y nota tirones o cargas eternas. Ese 1–2 segundos extra, sobre todo en móvil, se traduce en más rebote y menos conversiones.
Texto ALT: sirve para describir la imagen y ayuda a Google a entender qué estás mostrando (además de ser importante para accesibilidad).
Título/nombre del archivo: si subes todo como IMG_328.jpg, estás perdiendo una oportunidad de reforzar la relevancia SEO de la página; en cambio, un nombre descriptivo aporta contexto y coherencia.
Para optimizarlo se deben usar imágenes en un tamaño razonable, subirlas en formatos eficientes cuando sea posible y, sobre todo, escribir ALT y nombres de archivo con sentido. Son ajustes pequeños que, acumulados, mejoran velocidad, experiencia y señales SEO. Y recuerda que si quieres que revisemos las imágenes de tu tienda a fondo y aplicar las optimizaciones necesarias, podemos ayudarte.
Enlazado interno insuficiente, ni Google ni usuarios encuentran lo importante
Las páginas de la tienda deben estar conectadas de forma lógica y coherente para que el usuario pueda navegar con facilidad, pero hay que tener cuidado en este aspecto, ya que según cómo enlaces tus páginas dentro de tu web, Google recibirá unas señales u otras. Por ejemplo, las páginas que aparezcan directamente enlazadas desde la home, recibirán mayor importancia a ojos de Google y por consiguiente, las páginas más alejadas recibirán menos importancia.
En Relevant creemos que un buen enlazado interno no es “poner enlaces”, sino diseñar una estrategia: estudiar la estructura de la tienda, definir cuáles son las categorías pilar, estimar el potencial de tráfico de cada una y, a partir de ahí, construir un interlinking con intención que ayude a Google a entender qué páginas merecen más atención.
El error que te impide aprovechar Google Shopping
Los datos estructurados (schema) ayudan a Google a entender mejor tu contenido y, en muchos casos, a mostrar resultados más atractivos (por ejemplo: precio, disponibilidad, valoraciones, FAQs). Shopify suele incluir schema básico, sobre todo en productos, pero eso no garantiza que esté perfecto, completo o alineado con lo que de verdad quieres mostrar.
La señal típica es sencilla: tú ves tu resultado en Google “normalito”, mientras otros competidores aparecen con más información, estrellas, precios o bloques que ocupan más espacio. No es magia: en parte viene de estructurar bien la información y validarla.
Para optimizarlo, lo básico es comprobar qué datos estructurados está generando tu tema y asegurarse de que son válidos. A partir de ahí, reforzar lo importante: que en productos aparezcan bien precio, disponibilidad y, si hay reseñas, valoraciones; y en páginas donde tenga sentido, añadir marcado extra (por ejemplo FAQs). En Relevant lo hacemos con frecuencia en ecommerce y siempre lo validamos con las herramientas de Google, porque un schema mal implementado no solamente no aporta sino que también puede generar errores.
Un “empujón” que marca la diferencia en categorías competidas
Cuando ya tienes la tienda bastante bien optimizada (estructura, páginas, snippets), el siguiente freno suele ser la autoridad. En Google, en categorías competidas, no basta con estar optimizado: también cuenta cuánto “confían” en tu tienda desde fuera. Y esa confianza se construye con backlinks y menciones de otras webs relevantes.
Piensa en dos tiendas que venden lo mismo y están igual de bien montadas. Si una aparece enlazada o mencionada en medios, blogs del sector o partners, normalmente tendrá más opciones de ganar posiciones. Además, en la actualidad esas menciones no solo ayudan a Google. También ayudan a la IA (buscadores con IA, asistentes y modelos que resumen resultados) a “identificar” marcas y fuentes que se repiten en sitios fiables. Cuantas más menciones de calidad tenga tu tienda, más probabilidades de ser una referencia cuando alguien pregunte “mejores tiendas de…” o “dónde comprar…”.
En Relevant contamos con herramientas para monitorizar qué enlaces apuntan a tu tienda, cómo evoluciona tu autoridad y qué impacto está teniendo en visibilidad. Por lo que podemos analizar tu perfil de enlaces (cantidad, calidad y relevancia) y detectar oportunidades reales en tu sector.
Ahora, estos son los próximos pasos para mejorar tu tienda online
Existen áreas más “técnicas” que también revisamos a menudo cuando trabajamos SEO en ecommerce, porque pueden estar frenando el crecimiento sin que se note a simple vista. Por ejemplo el sitemap: Shopify lo genera automáticamente, pero conviene comprobar que lo que está enviando a Google tiene sentido y, sobre todo, que no esté incluyendo URLs que no quieres indexar o páginas que no deberían aparecer en Google.
Y por otro, las etiquetas canonical: en Shopify es habitual que un mismo producto pueda existir con rutas distintas (por ejemplo, dentro de una colección y como ficha “principal”), y si no se consolidan bien las señales, se reparte autoridad y el posicionamiento se vuelve menos estable.
No vamos a entrar aquí en el “cómo”, pero sí merece la pena mencionarlo: cuando se trabaja el SEO para Shopify, estas revisiones forman parte de una auditoría técnica completa que ayuda a que el posicionamiento sea más sólido y consistente en el tiempo.
Si quieres que revisemos tu tienda y te digamos por dónde empezar para ver impacto real, en Relevant podemos ayudarte con un plan claro, seguimiento y optimizaciones continuas para que tu Shopify despegue en orgánico.




